CAPRICHO 01: MOISÉS AZAÑA Y LA CASA DEL LENGUAJE

 MOISÉS AZAÑA Y LA CASA DEL LENGUAJE

El arte es para vivirlo con todos los sentidos y el alma, dice Benedetto Croce. Domus (2015) abre sus puertas y exige, con justa rebeldía, a Dios: “las palabras que vayan / más allá del caos  la bulla o el silencio». Este último, “cansado de ser dios / de códigos y de nombres que no entiende / deja de mirar al mundo”. ¿De dónde hurtó, entonces, el poeta Moisés Azaña –cual mito prometeico– el lenguaje para construir nuestra morada? 

azana
Moisés Azaña ejerciendo la poesía.

Buscar algo tras la expresión verbal de Domus, como escribiera el filósofo alemán Johannes Pfeiffer –en un ensayo acerca de la poesía auténtica citada aquí de manera libre–, es buscar en el vacío. No pierdas tu tiempo. Este no es un libro que nos invite a pensar y a conocer con ella lo que en ella se piensa y conoce. Quiere que sintamos y vivamos lo que en ella se ha sentido y vivido. “Ambiciona hacernos compartir las vibraciones de su disposición interna, de su temple de ánimo humano”. (La poesía, p. 17).

Cada uno de los sonidos y cada onda de tensión, en la forma musical de las 7 escenas en que está dividido el libro, va fundido, íntima e inseparablemente, un adentro, un contenido, un clima espiritual. “Imaginar una alteración en la forma, aunque solo fuera en la minucia más insignificante, es imaginar alterado también el contenido. El cambio afecta al núcleo mismo, a la raíz del contenido”. (Ibid., p. 24).

¡Domus es INTRADUCIBLE!

No hay duda, el lector tendrá que vivir el libro, es decir, sentipensarlo. Y  para tal travesía no debe olvidarse por si acaso de sí mismo. La voz lírica del autor insiste y dice: “tú muy bien sabes / para nacer / hay que ser flores / o elefantes” y “para morir / basta sentarnos / en el mar / y / dejar caer / la lluvia / sobre / nuestros pétalos”.

Domus, en consecuencia, revela la armonía de la esencia y de la palabra. Brindo por este extático –con ‘x’– pretexto, por esta hazaña de Moisés, con mucha ternura y lealtad. Finalizo mi capricho y copio no para todos, sino para cada uno de ustedes, una muestra de la obra de este digno hombre del octavo día genesíaco: 

“y la vida cuesta

y la vida duele

 

y estamos

azana-libro
Ópera prima de Moisés Azaña.

todos

océanos  elefantes  desperdicios

todos

dios

barcos

naufragios

soledades

t o d o s

condenados

a vivir”.

 

Jhocer GonzalesAutor: Jhocer Gonzales (Junín, 1996). Poeta y educador.

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